Usocioambiental abre convocatorias para dictar cursos y talleres en su VIII versión

El proyecto impulsado por ONG FIMA con el apoyo de la Fundación Friedrich Ebert abrió la convocatoria para inscribir cursos, talleres y profesoras/es ad honorem que formarán parte de la malla de la Usocioambiental 2026, iniciativa de educación ambiental abierta que este año se desarrollará bajo el lema “Aprendizajes para cuidar el territorio”.

La Usocioambiental es un espacio inclusivo, gratuito y abierto de educación ambiental, orientado a acercar conocimientos y herramientas a personas, organizaciones y comunidades interesadas en comprender y actuar frente a los desafíos ambientales actuales, sin restricciones de edad, género, nivel educativo ni lugar de residencia.

En su octava versión, el énfasis estará puesto en la transferencia de conocimientos y la generación de capacidades para la acción, con el objetivo de fortalecer el rol de la sociedad civil en un contexto de crisis climática, ecológica y social. En este marco, se invita a organizaciones de la sociedad civil, colectivos, fundaciones y personas naturales a presentar propuestas de cursos de formación y talleres vinculados a la contingencia ambiental local y global.

“La Usocioambiental se ha implementado desde 2019 y, cada año, ha estado marcada por innovaciones tanto en las metodologías de aprendizaje como en las temáticas abordadas, buscando siempre encontrar formatos adecuados para todas las personas que participan de esta instancia. Hoy, con más de seis años de experiencia, este proyecto se encuentra consolidado como una iniciativa de educación ambiental”, señala Sofía Rivera, coordinadora de la Usocioambiental en ONG FIMA.

¿A quiénes está dirigida la convocatoria?

La convocatoria está dirigida a organizaciones de cualquier país, con especial énfasis en Latinoamérica, que desarrollen trabajo en temáticas ambientales, socioambientales, de justicia ambiental, cambio climático, ciencias naturales, asuntos sociales u otros ámbitos afines.

También pueden postular personas naturales; sin embargo, se priorizarán aquellas que representen organizaciones.

Las propuestas seleccionadas formarán parte de la programación 2026 de la Usocioambiental, cuyos cursos y talleres se impartirán en modalidad presencial o virtual durante los meses de junio y julio de 2026, en horario vespertino (18:30 horas, Chile).

📌 Plazo de postulación: hasta el 15 de marzo.

Temáticas priorizadas para esta edición

Para esta versión, se priorizarán propuestas que aborden alguna de las siguientes temáticas:

  • Ejercicio de derechos ambientales
  • Estrategias de campañas, acción comunitaria o acción climática
  • Cambio climático y desarrollo económico
  • Seguridad y medio ambiente
  • Desinformación e inteligencias artificiales
  • Protección del territorio frente a la globalización
Modalidades de cursos y talleres

La VIII versión de la Usocioambiental contempla distintas modalidades, orientadas a objetivos y públicos diversos:

🛠️ Talleres

Instancias de corta duración, enfocadas en la experiencia práctica y el trabajo colaborativo, orientadas al desarrollo de habilidades para la acción socioambiental.

  • 1 a 2 sesiones
  • Modalidad presencial (no excluyente)
  • Enfoque práctico y experiencial
  • Foco en el aprendizaje colectivo
📚 Cursos de formación

Espacios de carácter teórico-práctico orientados a profundizar conocimientos sobre temáticas específicas, combinando clases expositivas con instancias tutoriales.

  • 3 a 5 sesiones
  • Modalidad virtual (excluyente)
  • Enfoque teórico
  • Foco en la comprensión de fenómenos y herramientas ambientales

Es importante recordar que todas las actividades de la Usocioambiental son de carácter voluntario. No existe remuneración para docentes u organizaciones, ni costos de participación para las y los estudiantes.

¿Cómo postular?

Para postular un curso o taller, se debe completar el formulario de postulación y contar con:

  • Autorización de la organización que se representa (si corresponde)
  • Breve currículum de las y los docentes
  • Descripción general del curso y objetivos específicos
  • Planificación de sesiones y contenidos
  • Conexión a internet estable
  • Disponibilidad para dictar el curso entre junio y julio de 2026

Antes de postular, se recomienda revisar el documento con la descripción detallada de las modalidades de cursos.

“Esperamos que las y los profesores y organizaciones que postulen se motiven con las experiencias de versiones anteriores y propongan nuevas temáticas relevantes para la protección del medio ambiente, fortaleciendo el rol de la sociedad civil frente a los desafíos actuales”, agrega Rivera.

¡Esperamos contar con tu propuesta y seguir construyendo aprendizajes para cuidar el territorio!

Ya está disponible la edición N°17 de la Revista Justicia Ambiental

La nueva edición se encuentra disponible online, y fue presentada en una charla internacional que reunió a expertos en derecho y medio ambiente, ofreciendo un espacio de debate y reflexión sobre las nuevas perspectivas ecológicas que desafían al derecho tradicional.

Diciembre, 2025. El pasado 9 de diciembre se realizó el lanzamiento de la edición N°17 de la Revista Justicia Ambiental en un conversatorio que se realizó de forma abierta en la sede de la Fundación Heinrich Böll.

La actividad comenzó con la exposición de Javier González-Arellano, profesor de la Universidad Carlos III de Madrid e investigador en el Instituto de Derechos Humanos Gregorio Peces-Barba. Luego, realizó su presentación Antonio Seminara, profesor del Departamento de Estudios Humanísticos de la Università del Piemonte Orientale. Ambos compartieron sus experiencias y análisis sobre cómo los desafíos ecológicos actuales están replanteando los fundamentos del derecho tradicional.

El conversatorio tuvo espacio para preguntas del público, dando espacio a un diálogo enriquecedor sobre temas como la protección de ecosistemas,justicia climática y la incorporación de enfoques ecológicos en la legislación.

En esta oportunidad, la revista, iniciativa de ONG FIMA con la colaboración de la Fundación Heinrich Böll, incluyó artículos como “El Antropoceno y los desafíos de la Gobernanza Socioecológica: aprendizajes desde el sur de Chile” de Matías Ignacio Cruz Parada, Litigio climático, pueblos y naturaleza” de Katya Regina Isaguirre-Torres, Vinicius Ricardo Tomal y Julya Naara Mayer Wisniewski, “Desplazamiento forzado por causas ambientales en Colombia: una lectura desde la justicia ambiental y los derechos humanos”, Gloria Amparo Rodríguez y Yoliana Carolina Franco Pinedo.

“La alta cantidad de artículos recibidos hizo de este número una edición particularmente desafiante, y permitió consolidar la revista como un espacio cada vez más valorado, con aportes desde distintas disciplinas, profesiones y países. Esta diversidad fortalece una mirada interdisciplinaria y regional que busca contribuir a la discusión de la justicia ambiental a nivel latinoamericano”, comenta Sofía Rivera, coordinadora y editora de la Revista.

La edición N°17 de la Revista Justicia Ambiental ya está disponible, y puedes revisar este número y los anteriores en www.revistajusticiaambiental.cl. Además, puedes acceder al registro completo del lanzamiento en este enlace.

Próxima convocatoria

La convocatoria para la edición N°18 ya está abierta. Está dirigida a toda la comunidad académica nacional e internacional, así como a profesionales y organizaciones interesadas en ciencias sociales y otras disciplinas relacionadas con el derecho ambiental.

“La convocatoria busca fortalecer este espacio académico como un lugar de discusión y circulación de ideas, abierto no solo a personas profesionales, sino también a estudiantes y jóvenes investigadores que muchas veces no encuentran espacios para publicar. Nos interesa ampliar el debate sobre justicia ambiental desde distintas trayectorias, disciplinas y miradas, y contribuir a la construcción de escenarios más justos para la naturaleza y la sociedad”, agrega Rivera.

Los temas que se priorizarán para este número son:

  1. Implementación de marcos normativos de Cambio Climático y Biodiversidad.
  2. Gobernanza de la transición socioecológica.
  3. Nuevos tipos de conflictos ambientales bajo el contexto climático y económico actual.

Quienes deseen participar deben enviar un archivo Word con la obra anonimizada, cumpliendo todas las normas editoriales, y un archivo Word aparte con su nombre y afiliación académica, al correo revista@fima.cl con plazo hasta el 29 de marzo de 2025. La información, como normas e instrucciones, puedes encontrarla en www.revistajusticiaambiental.cl

Revisa algunos registros del lanzamiento

Regalos con sentido

Regalos que cuidan lo que amamos: esta navidad regala naturaleza

En tiempos de regalos rápidos y desechables, elegir con sentido puede marcar la diferencia. Esta Navidad, en ONG FIMA te invitamos a regalar algo más que un objeto: un compromiso con la protección de la naturaleza y los territorios que la sostienen.

Inspirados en la belleza de los ecosistemas de Chile y en las comunidades que día a día los defienden, hemos creado una línea de calendarios, tazas y postales que conectan lo cotidiano con la urgencia de cuidar nuestro entorno.

Creemos que cada objeto puede ser una oportunidad para generar conciencia. Por eso, cada ilustración está pensada para acercar la biodiversidad y los paisajes de nuestro país a la vida diaria, recordándonos que proteger la naturaleza también es un acto cotidiano.

Nuestros productos rinden homenaje a territorios emblemáticos y ecosistemas clave para el equilibrio ecológico del país, muchos de ellos resguardados gracias a la organización y resistencia de las comunidades locales.

Entre los paisajes que inspiran esta colección se encuentra el Santuario de la Naturaleza Yerba Loca, un espacio cordillerano fundamental para la protección de glaciares, cursos de agua y especies altoandinas, vital para la zona central de Chile.

También destaca el Archipiélago de Humboldt, uno de los territorios marino-costeros con mayor biodiversidad del planeta, donde el mar sostiene la vida, la cultura y la identidad de comunidades que lo han protegido por generaciones.

Desde el norte del país, nuestras ilustraciones evocan la majestuosidad del Lago Chungará, con sus aguas de altura, volcanes y fauna adaptada a condiciones extremas, símbolo de la fragilidad y belleza de los ecosistemas altoandinos. A él se suma el Salar de Surire, hogar de flamencos y otras especies que dependen de este ambiente único para sobrevivir.

Cada calendario, taza o postal busca ser un regalo lindo, significativo y con mensaje, ideal para estas fiestas de fin de año. Al elegirlos, no solo sorprendes a quien recibe el obsequio, sino que apoyas directamente el trabajo de ONG FIMA en la defensa del medioambiente, la protección de ecosistemas clave y la promoción de un desarrollo más justo y sostenible.

Si estás interesado en comprar alguno de estos productos puedes escribirnos a través de nuestras redes sociales o enviarnos un correo a comunicaciones@fima.cl

Calendario 2026 ($10.000)
Calendario 2026 ($10.000)
Taza ($12.000)
Taza ($12.000)
Postal ($1.000)

Buscamos Encargado/a de Personas

En ONG FIMA estamos en búsqueda de un/a Encargado/a de Gestión de Personas para integrarse a nuestro equipo y aportar a la construcción de una cultura organizacional sólida, colaborativa y comprometida con nuestra misión.

La persona seleccionada será responsable de gestionar de forma integral todos los procesos vinculados al personal: reclutamiento y selección, administración de beneficios, acompañamiento a equipos, prevención y resolución de conflictos, cumplimiento de la normativa laboral y fortalecimiento del clima organizacional.

Requisitos del cargo:
  • Experiencia previa en áreas de gestión de personas, idealmente en organizaciones sin fines de lucro.
  • Profesión afín al cargo.
  • Deseable manejo de inglés.
  • Excelentes habilidades de comunicación y relación interpersonal.
  • Adaptabilidad y capacidad de trabajo colaborativo.
  • Conocimiento actualizado de normativa laboral y altos estándares de integridad.
Modalidad:

Jornada completa y presencial en Santiago, Chile.

Postulaciones abiertas hasta el 26 de noviembre.

Bill Gates, Trump y el cambio climático

  • Por Ezio Costa Cordella, Director Ejecutivo de ONG FIMA

Hace unos días, Bill Gates volvió a hablar del cambio climático, y lo hizo con un tono distinto. En un texto reciente, sostuvo que la crisis ambiental es “un problema muy importante”, pero que “no llevará al fin de la civilización”, pues “las proyecciones de emisiones han bajado, y con las políticas e inversiones correctas, la innovación nos permitirá reducir las emisiones mucho más”. Su mensaje, más que una renuncia, era una invitación a cambiar el foco: dejar de pensar la acción climática solo en términos de temperatura y emisiones, y concentrarse en algo más inmediato y humano, como reducir el sufrimiento y mejorar la vida de las personas que ya están siendo afectadas.

El comentario desató una oleada de interpretaciones oportunistas. La derecha negacionista lo celebró como una victoria ideológica. Donald Trump, fiel a su estilo, lo utilizó como prueba de que su escepticismo tenía fundamento y repitió que el cambio climático es una “estafa”. Pero esa lectura es, como tantas veces, una manipulación. Gates no niega la existencia del problema ni la necesidad de actuar. Lo que propone, en realidad, es un ajuste moral: si ya no podemos evitar todos los impactos, debemos orientar los esfuerzos hacia la protección de quienes más sufren.

Esa distinción es crucial. Durante años, la conversación climática se ha centrado en metas como no aumentar la temperatura más allá de 1,5 °C, alcanzar las cero emisiones netas o lograr la neutralidad de carbono. Pero mientras las cifras se discutían en conferencias internacionales, los efectos del calentamiento ya se sentían en lugares donde las decisiones globales apenas llegan: comunidades desplazadas, cosechas perdidas, territorios secos, enfermedades agravadas, alimentos encarecidos. La crisis climática dejó de ser una amenaza futura y se transformó en una experiencia cotidiana.

En ese contexto, la sugerencia de que el objetivo no puede limitarse a controlar el termómetro no solo es razonable, sino que está muy en línea con el discurso de la mayoría de las organizaciones sociales y ambientales del Sur Global. La acción climática debe incluir la adaptación, la cooperación y la justicia. No basta con medir el éxito por la reducción de gases de efecto invernadero, sino por la capacidad de proteger vidas, reducir la pobreza y evitar sufrimientos innecesarios. En otras palabras, el desafío no es solo ambiental, sino profundamente humano.

Trump, en cambio, representa la negación activa de esa idea. Su discurso sigue anclado en la sospecha hacia toda forma de acción colectiva. Defiende un mundo donde cada uno se salva por sí mismo, donde la regulación es enemiga y la solidaridad, una debilidad. En esa lógica, el cambio climático no existe, o, si existe, no merece atención porque los costos recaerán sobre otros. Es la política del sálvese quien pueda, elevada a programa de Gobierno. Una política que no solo daña a los estadounidenses, sino al mundo.

Parte del daño que los regímenes de ultraderecha y otros Gobiernos autoritarios están provocando es que, al minar la acción colectiva en favor del negocio de los combustibles fósiles, están volviendo imposible controlar el aumento de la temperatura. Reducir el calentamiento global es la forma más sencilla y menos costosa de evitar los daños de la crisis climática. Pero, al hacerse menos probable, se hace necesario buscar otras vías para mitigar sus consecuencias, y ahí una estrategia dominante es fortalecer a quienes están en posiciones más vulnerables.

Así, el error en la celebración de la ultraderecha es doble. No solo Gates reafirma la urgencia de la crisis climática, sino que además busca reorientar la acción hacia la solidaridad y la cooperación internacional, algo abiertamente contrario a las ideas individualistas que esta ideología promueve.

La gobernanza global de la crisis climática está fracasando en su primer objetivo, detener el aumento de las temperaturas para reducir la gravedad del problema. Pero el problema está muy lejos de desaparecer. Las promesas de financiamiento climático se incumplen, la ayuda internacional se desvanece y la transición ecológica avanza a distintas velocidades, reproduciendo las mismas asimetrías que produjeron la crisis. Frente a eso, la noción de justicia climática aparece no como consigna, sino como brújula: reducir el sufrimiento donde más duele, compartir recursos, proteger a los más vulnerables.

Tal vez por eso las palabras de Gates, más allá de sus límites y contradicciones, resuenan en este momento. Porque admiten lo que muchos prefieren negar: que el desastre ya comenzó y que la respuesta no puede seguir siendo una suma de compromisos incumplidos. Que el planeta seguirá existiendo, pero el mundo que conocemos podría no hacerlo. Y que el verdadero dilema no es si podremos evitar el cambio climático, sino cómo decidiremos vivir, y quiénes podrán hacerlo, dentro de él.

Podría esperarse que los negacionistas cambiaran de postura, que la evidencia los convenciera, pero esa esperanza es ingenua. Su negacionismo no es falta de información, sino una forma de poder. Por eso, el sentido de las palabras de Gates no está en tranquilizar, sino en mover el tablero. Frente a la arremetida de la ultraderecha contra la vida, la lucha ha cambiado de frente y debemos enfocarnos en salvarnos unos a otros.

Columna publicada en El País – 08/11/25

50 años de excusas: seguridad climática, la prioridad olvidada

  • Por Carolina Palma, Coordinadora de Incidencia en ONG FIMA.

Fue en la década de 1970 cuando por primera vez se comenzó a tener noción del fenómeno del cambio climático entre políticos, economistas y científicos. Sorprendentemente han pasado 50 años, múltiples cambios geopolíticos, sociales y tecnológicos y el problema se sigue profundizando. Esta semana, el multimillonario Bill Gates publicó un manifiesto en el cual declara que el cambio climático «no conducirá a la desaparición de la humanidad» y que «la pobreza y las enfermedades siguen siendo los problemas más importantes de la humanidad».

En lo político internacional, Donald Trump ha expresado su negacionismo climático en numerosas decisiones, entre ellas, la retirada del Acuerdo de París. En el ámbito nacional, las cosas no se ven mucho mejor orientadas: los postulantes a La Moneda o niegan el cambio climático o parecen no comprender la magnitud del problema.

Las excusas siempre son las mismas: que los cambios deben ser paulatinos; los posibles impactos en la economía y la fe ciega en que esta se autorregula; que se necesita que las «futuras generaciones tomen conciencia…» y muchas otras que seguramente todas hemos escuchado y que nos perpetúan en la inacción. No se trata de que Chile no haya avanzado en temas climáticos y ambientales; pero no es suficiente y la desidia política, y el negacionismo, pueden llevarnos a perder el camino andado, a pesar de que la evidencia científica nos sitúa como un país altamente vulnerable frente al cambio climático y de que según la última evaluación de desempeño ambiental de la OCDE en 2024, los mayores desafíos que enfrentamos tienen que ver con la contaminación atmosférica, la gestión de residuos y la grave crisis hídrica que amenaza con el suministro de agua potable a medida que el desierto avanza por nuestro país.

En ese mismo sentido convive el discurso, instalado desde sectores empresariales, como «permisología». Una idea errada de que la evaluación ambiental estaría siendo un impedimento burocrático para el aumento a la inversión. A ciegas y sin cuestionar ni contrastar la información, casi todas las candidaturas han acuñado este relato, que antagoniza la idea de desarrollo con la protección ambiental.

Podemos coincidir en que las problemáticas que enfrenta el país hoy son variadas, y es de esperar que los candidatos al sillón presidencial ofrezcan ideas y soluciones para darle seguridad a la población no solo en materia de crimen y orden público, sino también en temas como seguridad hídrica y climática, cuestiones mínimas para la salud de la ciudadanía. De forma decepcionante, esas propuestas están al debe en la mayoría de los programas de las candidaturas presidenciales. José Antonio Kast y Johannes Kaiser derechamente creen que estas ideas son fruto de la ideología y, al igual que Trump, Milei o Bolsonaro; amenazan los avances que se han conseguido durante años de negociaciones y de amplio consenso político. Lo que deciden ignorar los políticos de la ultraderecha y el mismo Bill Gates es que la crisis climática se va a seguir agravando. Y dentro de los efectos de esta crisis, están la generación de más pobreza, más migración, más incertidumbre, más crisis social, sanitaria y económica.

En un escenario en el que el tema ambiental ha sido excluido de los debates, minimizado en los programas y convertido a posicionamientos netamente economicistas, desde la sociedad civil hacemos un llamado a no olvidar los mínimos. Esperamos del próximo presidente o presidenta de Chile se comprometa: en primer lugar a no retroceder en leyes, reglamentos y políticas que actualmente protegen al medio ambiente y las personas. En segundo lugar, un irrestricto respeto a los tratados internacionales a los que Chile ha suscrito y la legislación vigente, entendiendo que estas leyes siempre se pueden mejorar. Por último, esperamos que exista un compromiso con la transparencia de la información, accesible para toda la ciudadanía y que evidentemente esta sea también exigible a los privados que operan sobre bienes nacionales. Sabemos que el período presidencial de 4 años es corto, sin embargo no podemos esperar otros 50 años para hacernos cargo de esta crisis.

Columna de opinión publicada en Cooperativa – 4/11/25

Dos nuevos artículos del equipo de ONG FIMA en la revista “Justicia ambiental en América Latina y el Caribe”

Karla Vargas, Ezio Costa y Sofía Rivera escribieron para la publicación coordinada por la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA).

Octubre, 2025. La revista “Justicia ambiental en América Latina y el Caribe” busca aportar a la comprensión del estado actual del derecho a la justicia ambiental en la región, en un contexto marcado por crecientes conflictos socioambientales, la criminalización de personas defensoras y la urgencia de fortalecer las instituciones encargadas de garantizar los derechos ambientales. Para esto, cuenta con artículos que analizan el estado del derecho en siete países de la región: Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, México, Perú y Chile. A través de sus capítulos, se estudian los marcos normativos y políticas públicas de cada país, identificando avances, retrocesos y desafíos en la implementación de la justicia ambiental.

Con esto, en la publicación se entregan recomendaciones para avanzar hacia una justicia ambiental efectiva, enfatizando en la necesidad de fortalecer los sistemas judiciales, garantizar la gratuidad y accesibilidad de los procesos, y promover la especialización de magistrados y operadores de justicia en materia ambiental.

La Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA) es una organización sin fines de lucro que promueve el derecho ambiental y las políticas de desarrollo sostenible. Recientemente, presentaron una nueva publicación para abordar .

La contribución de FIMA desde Chile

Para el capítulo de Chile, tres integrantes de ONG FIMA, Ezio Costa, director ejecutivo; Karla Vargas, encargada de procesos territoriales; y Sofía Rivera, investigadora de estudios, participaron con artículos que analizan distintos aspectos del ejercicio del derecho a la justicia ambiental en el país. Sus aportes abordan temas como el fortalecimiento de los tribunales ambientales, los desafíos en la aplicación del Acuerdo de Escazú, la participación ciudadana en la evaluación ambiental de proyectos y los obstáculos que aún enfrentan las comunidades para acceder a mecanismos efectivos de reparación y defensa de sus derechos.

En este, concluyen que si bien Chile ha desarrollado avances importantes en materia institucional, como la creación de tribunales ambientales y la incorporación de estándares internacionales en su marco normativo, aún existen brechas importantes que impiden garantizar un acceso pleno y equitativo a la justicia ambiental. Entre los principales desafíos destacan la falta de recursos y capacidades en los organismos encargados de aplicar la legislación, la desigualdad en el acceso a la información y la participación, y las barreras que enfrentan las comunidades afectadas por conflictos socioambientales para obtener reparación efectiva. Los autores enfatizan que fortalecer la justicia ambiental en Chile requiere no solo mejoras normativas e institucionales, sino también un compromiso político y social para hacer de los derechos ambientales una realidad tangible para todas las personas.

Te invitamos a revisar la publicación completa aquí.

ONG FIMA será parte del Consejo Nacional para la Gobernanza de Escazú en Chile

El Consejo Nacional para la Gobernanza de Escazú es una instancia clave para el seguimiento del Plan Nacional de Implementación Participativa del Acuerdo de Escazú 2024–2030.

Octubre, 2025. El Acuerdo de Escazú, que entró en vigor en Chile en 2023, es el primer tratado ambiental de América Latina y el Caribe que busca garantizar el acceso a la información, la participación pública y la justicia en asuntos ambientales, además de proteger a las y los defensores de derechos humanos en temas ambientales.

Como parte de su implementación, el Ministerio del Medio Ambiente impulsa el Plan Nacional de Implementación Participativa del Acuerdo de Escazú (PIPE) 2024–2030, cuyo objetivo es mejorar progresivamente los estándares del acuerdo y crear un entorno seguro para quienes defienden los derechos humanos ambientales.

En ese marco, se creó el Consejo Nacional para la Gobernanza de Escazú, un espacio de articulación entre el Estado, la sociedad civil, la academia y el sector privado, que permitirá hacer seguimiento al cumplimiento de los compromisos asumidos por Chile. Esta es una instancia de trabajo multinivel y multiactor que reúne a representantes de la sociedad civil, el sector académico, privado y público, con el objetivo de fortalecer la democracia ambiental, fomentar la participación ciudadana y avanzar en la justicia ambiental en Chile.

Para ser parte del consejo, se llevó a cabo un proceso de postulación en el que más de 135 organizaciones sociales, académicas y empresariales participaron. En este proceso es que ONG FIMA fue elegida para ser uno de los representantes de la sociedad civil.

La Gobernanza de Escazú contempla además instancias por sector, como academia y privados, y comités regionales.

Puedes seguir al tanto de las novedades en torno al Acuerdo de Escazú y su implementación en Chile en escazu.mma.gob.cl

Necesidad de aclaración en caso de Julia Chuñil

  • Por Ezio Costa, Director Ejecutivo de ONG FIMA

Señor Director:

Hace once meses, Julia Chuñil salió de su casa con su perro y nunca regresó. Su familia teme, con razón, que su desaparición esté vinculada a amenazas recibidas por su labor como defensora ambiental.

La filtración de que “la quemaron” ha generado un profundo impacto público, especialmente considerando el creciente aumento de la violencia contra defensores y defensoras ambientales y la impunidad con que actúan quienes la ejercen.

Consultado el fiscal nacional sobre el asunto, se limitó a calificarlo como un “antecedente parcial y sesgado”, cuestión que poco ayuda a esclarecer los hechos y calmar la razonable preocupación ciudadana.

Una aclaración más contundente sobre el actuar del Estado en el asunto parece un paso necesario para recuperar, en parte, confianzas que se han ido erosionando.

Carta al director publicada en La Tercera – 10/10/25

Medioambiente Mal-Tratado

La relación entre las personas y la naturaleza es inseparable. Proteger el medio ambiente no es solo un deber ético: es la base de la calidad de vida, la justicia social y la seguridad humana.

Hace prácticamente 40 años lo ambiental estaba ausente del debate público. Hoy, en plena crisis climática, resulta urgente avanzar hacia políticas integrales con definiciones tempranas de alcance y coordinación, que permitan la eficiencia de los permisos sectoriales, anticipen impactos, fortalezcan la resiliencia de comunidades y ecosistemas, y garanticen condiciones dignas frente a emergencias presentes y futuras. 

En este contexto, es indispensable que la protección ambiental esté al centro de la discusión presidencial. La seguridad hídrica, la conservación de ecosistemas, la transición energética justa y el derecho a un medio ambiente sano y libre de contaminación no solo son fundamentales para garantizar una vida digna, sino que también resultan económicamente estratégicos, especialmente en un país cuya matriz productiva depende intensamente de los recursos naturales, y tenemos una alta vulnerabilidad climática.  Sin protección ambiental no hay futuro.

Mantener estándares ambientales reduce costos futuros asociados a sequías, incendios, inundaciones y desertificación; aporta seguridad jurídica para la inversión; optimiza la asignación de recursos y equilibra las cargas ambientales; además de promover innovaciones que sostienen la productividad en el tiempo. Reconocer esta interdependencia demuestra que la protección ambiental no es un obstáculo para el desarrollo, sino su base indispensable.

Por ello, hacemos un llamado a las y los candidatos presidenciales a comprometerse sin retrocesos con el medio ambiente. Como organizaciones, planteamos tres pilares mínimos para cualquier programa: No regresión, Respeto a la legislación vigente y Transparencia.

NO REGRESIÓN

El principio de no regresión establece que los estándares de protección ambiental, salud, participación y transparencia son un piso mínimo que no puede debilitarse. Chile ha avanzado en normativa ambiental y retroceder sería inaceptable.

Se requiere fortalecer los estándares actuales, mejorar los procesos evaluativos y asegurar que la evaluación ambiental sea rigurosa, predecible y basada en evidencia. Esto implica que los proyectos ingresen al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) con información completa (líneas base sólidas, alternativas reales, medidas verificables), con definiciones tempranas de alcance y coordinación eficaz entre permisos sectoriales.

El próximo gobierno debe comprometerse a:

  1. Aumentar la dotación y capacidades técnicas de las instituciones que evalúan proyectos y fiscalizan la ejecución de los mismos, así como los componentes ambientales de regulaciones sectoriales (agua, energía, minería, bosques, pesca y acuicultura, entre otros) .
  2. Garantizar evaluaciones ambientales oportunas y coordinar los servicios sectoriales, donde suelen producirse las demoras.

RESPETO A LA LEGISLACIÓN VIGENTE

Cumplir la legislación ambiental significa aplicar integralmente las normas y tratados internacionales ratificados por Chile, incorporándolos en políticas, leyes, reglamentos y otras regulaciones con presupuestos adecuados  para su implementación y fiscalización. Supone decisiones ajustadas al marco legal, con trazabilidad, transparencia y participación ciudadana, sancionando los incumplimientos.

Esto incluye:

  • La Constitución y tratados internacionales (Acuerdo de París, Escazú, Marco Mundial Kunming-Montreal, entre otros).
  • Las leyes marco y sectoriales (Ley Sobre Bases Generales del Medio Ambiente, Servicio Nacional Forestal, Ley Marco sobre Cambio Climático, Ley que crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas , Ley de Fomento y Recuperación del Bosque Nativo, así como regulaciones sobre aguas, residuos, energía, minería, entre otras).
  • Reglamentos, normas de calidad y emisión, planes de descontaminación, manejo y áreas protegidas.
  • Resoluciones administrativas y obligaciones de transparencia.

La legislación ambiental chilena ha sido fruto de aprendizajes colectivos. El próximo gobierno debe aplicarla plenamente, con plazos, presupuestos y responsables claros, asegurando que:

  1. La salud sea eje de planes de descontaminación y evaluaciones de impacto.
  2. No se concentren cargas en ciertos territorios, definiendo zonas de exclusión, resguardo y restauración.
  3. Se fomente la implementación (apoyo a regiones y municipios) y
  4. Que existan sanciones efectivas que eviten que las grandes industrias traten las infracciones y las multas que deriven de ellas como costos de operación y que efectivamente sean una forma de desincentivar malas prácticas. 

TRANSPARENCIA

La transparencia es esencial para la democracia. Implica que la información pública sea accesible y clara, y que también lo sea la información técnica que fundamenta decisiones estatales y privadas sobre bienes comunes.

La ciudadanía, sin importar nivel educativo, debe comprender las políticas y regulaciones ambientales, así como los impactos de proyectos de inversión e infraestructura en los territorios. Transparencia también significa dar a conocer los intereses —estatales, privados o sociales— detrás de las decisiones.

No basta con exigir transparencia activa al Estado y a la sociedad civil: también debe aplicarse a instituciones privadas y a acuerdos con el Estado. Esperamos que las y los candidatos se comprometan a avanzar en esta línea y a garantizar que la información sea comprensible y accesible para toda la población.

 

Firman: 
  • Campaña Salvemos la Patagonia
  • Chile Sustentable
  • Ecosistemas 
  • Fundación Ecosur
  • Fundación Relaves
  • Fundación Rewilding
  • Fundación Terram
  • Greenpeace
  • Observatorio Ciudadano
  • Oceana
  • ONG FIMA
  • Uno Punto Cinco