33 organizaciones sociales anuncian el Festival Ciudadano UNE, encabezado por Cristóbal Briceño y el Coro Ciudadano Ochagavía, dirigido por Nicole

La jornada gratuita y abierta a personas de todas las edades se realizará el sábado 3 de octubre en la Plaza Central del GAM, con talleres, exposiciones, música en vivo y un collage colectivo gigante, además de nuevas actividades que serán anunciadas próximamente.

33 organizaciones de la sociedad civil se unirán para realizar el Festival Ciudadano UNE, una jornada gratuita y abierta a toda la ciudadanía que se desarrollará el próximo sábado 3 de octubre, en la Plaza Central del Centro Gabriela Mistral (GAM). La actividad busca acercar a la ciudadanía a las ONG, mostrando que detrás de muchas mejoras concretas en la vida cotidiana hay organizaciones dedicadas a hacerlas posibles y que, unidas, forman parte del tejido que sostiene una sociedad más justa, participativa y con derechos.

El festival es parte de “La Fuerza que Nos Une”, una iniciativa colectiva impulsada por 33 organizaciones de la sociedad civil para visibilizar su aporte al bienestar de las personas. Entre ellas se encuentran ONG FIMA, Terram, Observatorio Ciudadano, Amnistía Internacional, Greenpeace, Ciudadanía Inteligente, Fundación Clubes y Humanas, por nombrar solo algunas.

La propuesta es llevar el trabajo de las organizaciones, desde un lenguaje técnico y a veces poco visible, a un espacio cercano, cotidiano y participativo. Por eso, UNE además de ser un lugar para conocer organizaciones y sus causas, será también un espacio de encuentro para participar, crear, escuchar música, conocer nuevas experiencias y compartir con otras personas.

“UNE es una oportunidad para encontrarnos con personas que quizás ya son parte de estas causas sin saberlo. El trabajo de las organizaciones ocurre todos los días junto a las comunidades, pero no siempre se conoce cuánto aporta a la vida cotidiana de las personas. Queremos mostrar ese trabajo, conversar y reconocernos: porque la ciudadanía no es nuestro público, es lo que somos”, señala Constanza Dougnac, Coordinadora de Comunicaciones y Redes de ONG FIMA. “Pero queremos hacerlo de una manera entretenida y abierta, para que familias completas puedan participar del espacio con actividades que reflejan el espíritu de las organizaciones”, agrega quien también es parte del directorio de la ONG ambiental.

Programa participativo para todas las personas

La programación de UNE está pensada para que personas de distintas edades puedan participar y disfrutar. En la zona de stands, las organizaciones participantes compartirán sus causas, historias y experiencias, generando espacios de conversación directa con quienes visiten el encuentro.

A esto se sumará una programación cultural interactiva que incluye un Taller de Títeres con Materiales Reciclados, especialmente pensado para niñas y niños, a cargo de Fundación Títeres en Red, y un Taller de Collage Comunitario, dirigido por el artista visual y arteterapeuta Álvaro Agreda, ganador del Premio Arte Joven MAVI-UC, que tendrá como objetivo realizar una obra gigante junto a quienes participen y asistan. 

También habrá una exposición de 40 fotografías submarinas de Fundación Capital Azul, que permitirá conocer la biodiversidad de los Refugios Marinos de la costa de Valparaíso y el rol de la pesca artesanal en su conservación.

Bicicultura también será parte del Festival UNE, con una invitación a llegar pedaleando. “Invitamos a venir en bicicleta y a promover una forma de movilidad más amable con la ciudad y el medioambiente. Les esperamos con biciestacionamientos gratuitos (traigan sus candados) y nuestra unidad móvil ‘Bicicultura Informa’, donde ofreceremos asesoría, orientación y microtalleres abiertos a la comunidad”, señala Amarilis Horta, directora de la organización.

La música será otro de los puntos fuertes de la jornada. Se presentará el Coro Ciudadano Ochagavía, iniciativa cultural y comunitaria de Pedro Aguirre Cerda dirigida por la cantante Nicole, junto a Daniela Guzmán. Al coro se podrán inscribir quienes quieran sumarse y ser parte de los ensayos durante septiembre, para participar de la presentación colectiva del 3 de octubre. La jornada contará también con Cristóbal Briceño, vocalista y compositor de Ases Falsos, quien llegará a UNE en la antesala del esperado regreso de Fother Muckers a los escenarios, tras más de una década y media de interrupción. La banda vuelve con nuevo disco, Así Se Hace, y un show anunciado para octubre.

Estas son solo algunas de las actividades confirmadas. Nuevos números y experiencias serán anunciados próximamente.

Una fuerza que nos une

En todos estos ámbitos existen organizaciones y personas que trabajan diariamente para generar cambios concretos. Muchas veces ese trabajo ocurre de manera silenciosa y no siempre es visible. Las organizaciones de la sociedad civil llegan a espacios donde el Estado o el mercado no siempre alcanzan, trabajan directamente con personas y comunidades, detectan necesidades y desarrollan respuestas desde la experiencia de los propios territorios.

“Hay mucho más de las organizaciones de la sociedad civil presentes en nuestra vida cotidiana de lo que alcanzamos a percibir. Muchas iniciativas, espacios y cambios que hoy damos por sentados son también resultado de personas que se organizaron, levantaron una causa y decidieron actuar. UNE busca justamente acercar esa realidad y que podamos reconocerla”, señala Flavia Liberona, directora de Terram.

Encuentro abierto y gratuito

El Festival Ciudadano UNE se realizará el sábado 3 de octubre, de 11:00 a 20:00 horas, en la Plaza Central del GAM, con entrada gratuita y abierto a personas de todas las edades.

Sábado 3 de octubre de 2026 | 11:00 a 20:00 horas
Plaza Central | Centro Gabriela Mistral (GAM)
Entrada gratuita

Más información y programación en www.eslafuerzaquenosune.cl

Organizaciones que son parte de “La Fuerza que Nos Une”

ONG FIMA · Observatorio Ciudadano · Terram · Greenpeace · Humanas · Amnistía Internacional · Ecosistemas · Fundación Tantí · Uno.Cinco · Ciudadanía Inteligente · Fundación Avina · Derechos Digitales · Fundación Clubes · Bicicultura · Asociación de Consumidores Bicicultura ADC·  Fundación Basura · Fundación Gastronomía Social · Fundación Me Muevo · Fundación Títeres en Red · Oceanósfera · Fundación Capital Azul · Corporación de Estudios y Desarrollo El Norte Grande · Fundación Glaciares Chilenos · Fundación Un Alto en el Desierto · Aka Pacha · Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre en Chile · Fundación Kennedy para la Conservación de Humedales · AIDA · Todo Mejora · Motum · Santuario Empatía · Tremendas.

En Chile, a pesar del gobierno, el medio ambiente es prioridad

  • Por Ezio Costa, director ejecutivo de ONG FIMA. 

El Centro de Acción Climática de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso e Ipsos emitieron los resultados de una encuesta nacional de medio ambiente y cambio climático. Parte importante de lo que esta encuesta nos muestra es que la preocupación por la protección del medio ambiente sigue siendo muy relevante para los chilenos y que, incluso habiendo elegido un gobierno que pretendían más eficaz en materia de seguridad, no olvidan que la cuestión ambiental sigue siendo parte de las labores fundamentales del Estado. 

Para la mayoría de las personas, de manera muy esperable, este valor fundamental se representa no solamente como una cuestión abstracta o de futuro, sino que en la afectación cotidiana que un 61% de los encuestados asegura tener en su vida producto de la crisis climática.

Por otro lado, y si bien el vínculo no está hecho de manera precisa, para un 42%, el alza en el costo de la vida es uno de los problemas principales que deben estar en la agenda pública y en ello la protección ambiental tiene mucho que decir. La crisis climática y ecológica, la falta de medidas de adaptación y la mala gestión de los eventos climáticos extremos tienen un efecto sobre los precios, especialmente de cuestiones básicas como los alimentos. Por otro lado, continuar con la transición energética y hacerla justa es esencial para salir de la dependencia impuesta por los países petroleros, cuya narrativa actual apuesta precisamente por ralentizar esta transición que, completamente desplegada, debería significar una disminución en los costos de energía y transporte para las personas. En efecto, cuando se pregunta sobre las prioridades ambientales que debería tener el gobierno actual, la masificación de la energía solar residencial, precisamente para disminuir las cuentas de luz, aparece con un 42% de las preferencias.

Adicionalmente, la mayoría de las personas entiende que un empuje a la producción económica no debiera hacerse contra la protección ambiental. Y, en efecto, un 77% de los encuestados consideran que los proyectos de inversión deben ajustarse a las regulaciones actuales, o estas podrían modificarse solo en cuanto no signifiquen retrocesos para la protección del medio ambiente del país. Mismo porcentaje que comparte una importante preocupación por la calidad del aire, donde se  esperan soluciones como el aumento de las áreas verdes  los parques urbanos, mayor fiscalización a las industrias que exceden los límites de emisión, así como la prohibición los usos de leña húmeda o sin certificación, mientras se subsidia la reconversión de calefacciones a leña por sistemas eléctricos o de gas.

Ninguna de las cosas anteriormente mencionadas aparece entre las acciones del gobierno, que ha retirado decretos que apuntan a mejorar la calidad del aire, bloqueado proyectos que aumentan las áreas verdes y parques urbanos, dado señales confusas en materia de transición energética (favoreciendo el gas, por ejemplo) y en general despreciado una adecuada gestión ambiental. Incluso el presidente se ha prestado para dar declaraciones altisonantes y llenas de ignorancia en este sentido, diciendo que no podemos tener protegidos humedales que no le sirven a nadie, cuando un 82% de las personas creen que los humedales urbanos deben protegerse porque saben que cumplen roles para el ecosistema y para la protección del entorno frente a las inundaciones.

Por último, estos números nos muestran un panorama mucho más esperanzador para la protección de la salud y la vida de las personas, así como del patrimonio ambiental del país. Si bien la elección presidencial favoreció a un proyecto que no tiene a la protección ambiental entre sus prioridades, ello no obsta que la ciudadanía espere que la gestión pública sí esté alineada con ciertos valores que son de carácter nacional. Es por lo mismo esperable que el gobierno ajuste sus modos de funcionamiento y que, en lugar de dar pie a gustitos ideológicos de algunos de sus miembros y seguidores, sea digno portador de la responsabilidad que está en sus manos, priorizando la protección del futuro de Chile, que es su gente y su medio ambiente. 

Publicada en El Desconcierto – 30/08/26

El eco de la aceleración: nadie espera un tsunami en la montaña

  • Por Ezio Costa, director ejecutivo de ONG FIMA. 

Nadie espera un tsunami en la montaña. Tampoco lo esperaban las miles de personas que se encontraban en las riberas de los ríos Lhende, Bhote Koshi y Trishuli en la frontera entre Nepal y China, el 26 de agosto de este año, cuando una ola de barro, piedras, hielo y agua descendió por los valles llevándose todo a su paso. Las imágenes han recorrido el mundo y, junto a ellas, el desconocido concepto de los fenómenos GLOF (Glacial Lake Outburst Flood), que es el nombre científico para el colapso de los lagos glaciares, un riesgo que ha existido desde siempre, pero que se ha acrecentado por la crisis climática y ecológica.

Es que cuando nos referimos a un lago glaciar, estamos hablando de una masa de agua que está alojada en una especie de embalse de hielo o bajo una gran masa de hielo, con las debilidades que se pueden suponer de dichas estructuras, especialmente en un mundo que se calienta más y más. Si por efecto de la presión del agua, el aumento de la temperatura o cualquier otra causa, llega a romperse la resistencia del hielo en dichos lagos o cae un gran bloque de hielo de golpe, el agua almacenada en ese embalse natural baja rauda por los valles, como sucedió en Nepal, pero antes también, en 2025, en Perú y Suiza, donde el colapso del glaciar Birch produjo un desborde del lago que destruyó el 90% del pueblo alpino de Blatten.

En el caso peruano, el GLOF de 2025 fue en la provincia de Huaraz, que ha sido especialmente asolada por estos fenómenos en la historia y que es protagonista del único caso judicial que se ha llevado de manera transnacional en contra de una empresa de combustibles fósiles en Alemania, acusándola de aumentar el riesgo de la ocurrencia de estos desastres y buscando que pagara parte de las medidas de resguardo para la población. Aunque el caso impulsado por el campesino y guía de montaña Saúl Luciano Lliuya no fue exitoso, dejó una importante jurisprudencia referida a la responsabilidad de estas compañías en el aumento de riesgos producto del derretimiento de glaciares.

Este tipo de eventos es de los más catastróficos para los ecosistemas de montaña y particularmente para un glaciar, no sólo por la destrucción que supone el fenómeno mismo, sino también porque generalmente dan cuenta de la pérdida de calidad previa del ecosistema glaciar mismo, que culmina con el desborde de dichos lagos. Son glaciares que mueren de golpe, en un planeta que amenaza su supervivencia en general.

Pero no es lo mismo la pérdida de un glaciar que con el tiempo va dejando de escurrir por un valle en forma de río, que la generación de un fenómeno GLOF. En ambos casos perderemos ríos, valles habitables, biodiversidad, culturas, bienes materiales y vidas humanas, pero el riesgo que supone un GLOF para la población es mucho más difícil de mitigar y controlar, generando una mayor devastación. Y si bien hay medidas que pueden ponerse en práctica en lugares con este riesgo, de todas formas su existencia es un recordatorio de nuestra impotencia frente a una serie de fenómenos socioambientales extremos y, por lo tanto, la importancia de prevenirlos, no generando condiciones que los hagan más posibles y recurrentes.

Lamentablemente, estamos lejos de esa prevención. La crisis climática mantiene su escalada al ritmo que le imponen los tiempos. Un ritmo acelerado en una lógica principalmente pensada para beneficiar el desarrollo de tecnologías de información y el retorno del capital para los inversionistas, y que, como una riada, se lleva por delante el bienestar social, los derechos de las personas y la protección del entorno. En ese escenario, es probable que sigamos viendo escenas terroríficas como las de Nepal.

Después de todo, el estruendo del tsunami avanzando por los valles y la vista de la gente que corre por sus vidas se asemeja mucho más a nuestro imaginario hollywoodense de las catástrofes del fin del mundo. Quizás en eso radica la horrible atracción que sentimos por ver esos videos y quizás con ello se genere la necesaria alarma pública que las danas, inundaciones, olas de calor y tormentas, con sus miles de muertos, no han logrado generar.

Publicada en El País – 28/08/26