Informe internacional revela cómo la tecnología satelital puede transformar la lucha contra la pesca ilegal en América Latina

Un estudio comparado de marcos regulatorios en Australia, Nueva Zelanda, España, Estados Unidos y las Islas Marshall identifica las condiciones legales e institucionales que permiten usar datos satelitales como prueba válida contra la pesca ilegal, y traza una hoja de ruta para que América Latina pueda hacer lo mismo.

De acuerdo a Naciones Unidas, la pesca ilegal no declarada y no reglamentada (INDNR) genera pérdidas anuales de entre 10.000 y 23.000 millones de dólares a nivel mundial, y es considerada el tercer negocio ilícito más lucrativo del planeta. En América Latina, su impacto va más allá de lo económico: destruye ecosistemas marinos, amenaza la soberanía alimentaria de comunidades costeras y se asocia a delitos graves como la trata de personas y el trabajo forzado. 

Pese a ello, los marcos normativos de la región presentan vacíos importantes para sancionarla de manera efectiva, en especial cuando se trata de flotas extranjeras que operan en zonas de difícil patrullaje. Casos recientes en Chile, Perú y Argentina han documentado cómo estas flotas operan de manera sistemática en los límites de las zonas económicas exclusivas, aprovechando las dificultades de patrullaje en alta mar para evadir la fiscalización.

Para abordar ese desafío, el proyecto Legal Ocean Watch (LOW) —liderado por ONG FIMA de Chile y que reúne a organizaciones de la sociedad civil de México, Panamá y Perú— presentó el informe “Prácticas vanguardistas (líderes) en la recolección y uso de datos digitales en la gobernanza pesquera” (Leading Practices in the Collection and Use of E-Data in Fisheries Governance, en su nombre original en inglés). Se trata de un estudio comparado elaborado por expertos académicos de diferentes nacionalidades que examina los sistemas regulatorios de Australia, Nueva Zelanda, España, Estados Unidos y la República de las Islas Marshall, y extrae lecciones concretas para las prácticas efectivas y eficientes de regulación pesquera.

Datos desde el espacio como evidencia jurídica: qué dice el informe

La principal conclusión del informe es que los datos electrónicos ya funcionan como medio de prueba válido en varios países, sin necesidad de legislación específica para cada tecnología. Lo que sí resulta indispensable es que los datos puedan demostrar su origen y que no han sido alterados, de modo que sean aceptados como prueba válida ante un tribunal. Además, el estudio concluye que estos sistemas son una alternativa costo-eficiente frente a los patrullajes físicos tradicionales, en contextos de capacidad estatal limitada, como los de gran parte de América Latina.

El informe identifica cinco recomendaciones para la implementación de estas prácticas: analizar comprensivamente las capacidades y necesidades locales; combinar múltiples tecnologías de rastreo y monitoreo; coordinar entre las instituciones del Estado; e implementar procesos de verificación y cadena de custodia de datos claros. 

Al respecto, Antonia Berríos, coordinadora general de ONG FIMA y coordinadora para América Latina del proyecto Legal Ocean Watch, advirtió que “los desafíos para la región están en dos áreas: la primera es en la coordinación regional entre las regulaciones estatales, y la segunda, en relación a la participación de las personas, entregar más transparencia y acceso a la información al público para que puedan apoyar la gestión fiscalizadora”. 

Desde Panamá, Joana Ábrego, gerente legal del Centro de Incidencia Ambiental (CIAM) y parte del proyecto LOW, destacó que el informe identificó una oportunidad concreta para el país. Si bien la Ley de Pesca de 2021 panameña establece el uso obligatorio de monitoreo satelital, su reglamento priorizó solo cierto tipo de embarcaciones, dejando fuera a cientos de barcos. Sin embargo, una interpretación adecuada de la normativa vigente podría cambiar eso. “400 embarcaciones palangreras de pequeña escala podrían sumarse al sistema de monitoreo satelital sin ningún cambio normativo adicional, fortaleciendo la fiscalización del uso sostenible de los recursos pesqueros”. 

Un precedente regional

Junto a la elaboración de este informe, el proyecto LOW además impulsó resultados concretos en materia de persecución de la pesca ilegal. En Chile, ONG FIMA presentó en marzo de 2026 la primera denuncia judicial sustentada íntegramente en evidencia satelital ante el Juzgado Civil de Iquique contra una empresa extranjera por presunta pesca ilegal en la Zona Económica Exclusiva, en un escenario donde el 96% de los casos de pesca ilegal queda sin sanción.

“El caso chileno demostró que hoy es posible ver y denunciar actividades ilegales en el mar que antes no estaban a la vista, sin necesidad de patrullarlo directamente. Eso cambia todo: tanto los Estados como las personas comunes y corrientes pueden convertirse en defensores de la soberanía nacional sobre los recursos pesqueros y del ecosistema marino. Este informe recoge importantes recomendaciones que permitirían que esta evidencia pueda usarse de manera efectiva en procesos en toda la región”, explicó Berríos. 

Ábrego coincidió en que la tecnología satelital abre una oportunidad que no puede desaprovecharse, especialmente en países con pocos recursos pero grandes extensiones de mar que fiscalizar: “Ante la carencia de recursos suficientes para la gestión pesquera, un país como Panamá tiene una gran oportunidad en la tecnología satelital. El mayor potencial de la sociedad civil es ser un consumidor informado y exigir la adecuada implementación de estos sistemas”.

Es precisamente esa discusión la que convocó en Ciudad de Panamá a organizaciones civiles, agencias públicas y expertos internacionales como SkyTruth, Global Fishing Watch y la Red Internacional de Monitoreo y Control (IMCS), con el objetivo de nutrir el debate sobre política pública en torno a la gobernanza oceánica y la presentación de los resultados del proyecto en los cuatro países participantes.

Sobre Legal Ocean Watch

Legal Ocean Watch es un proyecto regional liderado por ONG FIMA (Chile) con la participación de Defensa Ambiental del Noroeste (DAN de México), el Centro de Incidencia Ambiental (CIAM de Panamá) y Derecho, Ambiente y Recursos Naturales (DAR de Perú). La iniciativa busca fortalecer las capacidades de organizaciones de la sociedad civil para utilizar datos satelitales, como el sistema AIS, el VMS e imágenes de la NASA, en estrategias legales y administrativas contra la pesca ilegal. A largo plazo, el proyecto apunta a fortalecer la capacidad de gobernar el océano a través de la regulación y aplicación efectiva de las leyes en el mar, contribuyendo a la protección de los océanos y de las comunidades costeras.

Revisa las imágenes del lanzamiento a continuación: 

Legal Ocean Watch: el proyecto que busca ser una herramienta innovadora contra la pesca ilegal en América Latina

Legal Ocean Watch: el proyecto que busca ser una herramienta innovadora contra la pesca ilegal en América Latina
En un esfuerzo sin precedentes, organizaciones de México, Panamá, Perú y Chile forman parte del proyecto Legal Ocean Watch (LOW), que busca combatir la pesca ilegal a través de herramientas satelitales y un enfoque colaborativo. La iniciativa promete marcar un antes y un después en la sostenibilidad de los ecosistemas marinos de la región.

La pesca en aguas continentales es una importante fuente de alimentos y en 2019 representó el 12,7% de la producción pesquera mundial, siendo también una fuente de empleo para aproximadamente 58 millones de personas. Sin embargo, su importante relevancia económica se ha visto opacada por la pesca ilegal, una actividad que, según Naciones Unidas,  representa pérdidas anuales de entre 10.000 y 23.000 millones de dólares y es el tercer negocio ilícito más lucrativo del mundo tras el tráfico de drogas y armas. 

En América Latina, esta práctica no solo amenaza los ecosistemas marinos, sino también los derechos humanos y las economías costeras. Algunas de las consecuencias de gran alcance de esta actividad incluyen la pérdida de biodiversidad, el aumento de plástico en los océanos y violaciones de los derechos humanos (incluida la pesca pirata, los conflictos por las zonas de pesca en alta mar, el trabajo infantil y forzado, y la trata de personas).

Frente a esta realidad, surge el Proyecto Legal Ocean Watch (LOW) ha desarrollarse entre el 2024 y 2026, que considera la participación de cuatro organizaciones no gubernamentales latinoamericanas y caribeñas especializadas en conservación marina y costera: Defensa Ambiental del Noroeste (DAN) de México, Centro de Incidencia Ambiental (CIAM) de Panamá, Derecho, Ambiente y Recursos Naturales (DAR) de Perú, y la organización líder del proyecto, FIMA de Chile.

LOW nace como una respuesta urgente y necesaria que busca comprender las principales oportunidades y desafíos en el uso de información satelital en procesos institucionales para controlar la pesca ilegal en América Latina y el Caribe. Tiene por objetivo mostrar el comportamiento de la pesca a nivel global proporcionando herramientas para recabar información sobre esta práctica ilícita y para esto, cuenta con el apoyo de la plataforma tecnológica Global Fishing Watch (GFW).

“Hoy en día la pesca ilegal amenaza fuertemente los océanos, no sólo por la depredación del recurso pesquero, el agotamiento de las pesquerías, sino también por la contaminación que eso significa y los delitos o conductas asociadas a la pesca ilegal como la trata de personas o tratos de esclavitud. Global Fishing Watch tiene una herramienta increíble para poder mapear y encontrar esa actividad en los océanos, por ello distintas organizaciones nos reunimos para comprender cómo usar los sistemas de posicionamiento satelital y monitorear la actividad humana en el mar, en específico en relación a la pesca ilegal. De esta forma,  buscamos entender cómo las organizaciones de la sociedad civil pueden usar esta información para mejorar las posibilidades de perseguir y capturar la pesca ilegal que ocurre en nuestros océanos”,  señaló Antonia Berrios, coordinadora general de ONG FIMA y coordinadora para Latinoamérica del proyecto Legal Ocean Watch.

Tecnología al servicio de la sostenibilidad

Uno de los pilares del proyecto es el uso de sistemas satelitales como el Sistema de Identificación Automática (AIS) y los Sistemas de Monitoreo de Buques (VMS), facilitados por GFW. Estas herramientas no solo permiten detectar embarcaciones en tiempo real, sino también recopilar datos que podrían ser utilizados en litigios o para mejorar la regulación pesquera. Para ello, las organizaciones participantes se capacitaron en jornadas de tres días para conocer la forma de utilizar estos instrumentos tecnológicos, los que serían un recurso para eventualmente presentar procesos administrativos, civiles o en otros casos penales y así disminuir la pesca ilegal. 

“En efecto, la problemática no es nada más de estos cuatro países, es a nivel mundial, y lo que está haciendo Global Fishing Watch es apoyar con herramientas de datos satelitales. La tecnología ayuda mucho a lo que es el análisis de la inteligencia para ver el comportamiento de las flotas pesqueras, ya sea supervisar las flotas pesqueras del pabellón nacional o bien ver las flotas pesqueras del pabellón extranjero que entran a las aguas jurisdiccionales de los países. Y con esto ellos puedan tener por lo menos insumos, reportes de eventos, tener imágenes satelitales y una serie de instrumentos que pueden ser evaluados en conjunto con otros más que pueden aportar para así levantar un caso robusto”, explicó Gabriel Caballero, oficial de Políticas de Panamá para Global Fishing Watch.

Innovación y colaboración

Las organizaciones participantes, no solo cuentan con experiencia en conservación marina, sino también en incidencia política y legal. Por ejemplo, DAN ha capacitado a organizaciones civiles sobre el marco legal mexicano, ha presentado denuncias sobre daños a los ecosistemas y ha exigido acciones gubernamentales para proteger especies en peligro de extinción. CIAM ha abogado por la ratificación de acuerdos internacionales, mientras que DAR ha influido significativamente en las políticas ambientales de Perú. Estas capacidades serán fundamentales para enfrentar los retos de una región donde los sistemas de trazabilidad y monitoreo siguen siendo limitados.

A esto se le suma el nuevo conocimiento de los sistemas de monitoreo, cuyas jornadas de trabajo fueron valoradas de manera positiva por las organizaciones participantes. “En esta oportunidad hemos intercambiado nuestras respectivas legislaciones, en mi caso contando  cómo es en Perú, estableciendo avances en torno al concepto de pesca ilegal, no declarada y no reglamentada. Si bien nuestra regulación es adecuada en cuanto a la creación de instrumentos legales, aún persiste una brecha en su implementación y fiscalización. En este sentido, la herramienta de monitoreo satelital podría ser de gran utilidad, pero es fundamental que esté acompañada de transparencia, gobernanza e institucionalidad a nivel nacional”, puntualizó Sofía Rodríguez, especialista del Programa Sostenibilidad de DAR.

Por su parte,  Joana Ábrego, gerente legal de CIAM comentó: “Es importante para Panamá ser un país modelo para otras naciones en la gestión sostenible de sus recursos pesqueros, de manera que se evite la depredación de los ecosistemas. Nuestros ecosistemas naturales, especialmente los océanos, son cruciales para los medios de vida de las comunidades y para la resiliencia ambiental, que ya enfrenta amenazas como el cambio climático, poniéndolos en grave riesgo. La presión humana ejercida sobre el medio natural, a través de una pesca no regulada o inadecuada, genera un impacto excesivo en estos ecosistemas. Por ello, es fundamental utilizar todos los recursos legales posibles, junto con las nuevas tecnologías, para proteger estos ecosistemas esenciales para el mundo”.

Resultados esperados y visión a futuro

A corto plazo, el proyecto aspira a fortalecer las capacidades de las organizaciones involucradas para utilizar datos satelitales en estrategias legales y administrativas. A largo plazo, se espera consolidar cambios regulatorios clave que faciliten el uso de esta información en procesos institucionales. Además, se busca promover relaciones éticas y colaborativas con comunidades locales que puedan verse afectadas por la pesca ilegal.

“Creo que el primer paso es lograr un mayor entendimiento dentro de las organizaciones que formamos parte, para luego transmitirlo hacia el exterior, ya sea a las autoridades, las comunidades o según las capacidades de cada organización. En el caso de México, donde las autoridades pesqueras no suelen ser muy transparentes, este tipo de herramientas podría ser de gran utilidad si lográramos implementarlas y utilizarlas para promover la transparencia (…).Por ello, es importante probar el sistema, evaluar cómo funciona y determinar hasta qué punto las autoridades están dispuestas a abrirse, transparentar procesos y aceptar este tipo de nuevas tecnologías”, detalló María Llano, directora del Programa de Análisis de Políticas Públicas y Legislación de DAN. 

El proyecto Legal Ocean Watch representa una oportunidad única para abordar una problemática global desde una perspectiva regional, innovadora y colaborativa. En un contexto donde la sostenibilidad de los océanos es clave para la supervivencia de las comunidades costeras, iniciativas como esta no solo son relevantes, sino también urgentes.